Prueba esto.

  • Ve a tu farmacia local y busca la sección donde se encuentren los termómetros y compra un termómetro rectal manufacturado por Johnson & Johnson. Asegúrate de que sea de esa marca.
  • Cuando llegues a tu casa, échale llave a la puerta, cierra las cortinas y desconecta el teléfono para que nadie te interrumpa.
  • Ponte ropa cómoda y siéntate en tu silla favorita. Abre el empaque y saca el termómetro. Después, con mucho cuidado, colócalo sobre una superficie sobre la cual no se vaya a romper o quebrar.

Ahora comienza la parte divertida.

  • Saca el instructivo de la caja y léelo cuidadosamente. Notarás unas pequeñas letras impresas que declaran: “Cada termómetro rectal fabricado por Johnson & Johnson es personalmente probado y sanitizado”.
  • Ahora, cierra los ojos y repite en voz alta cinco veces: “Soy afortunado por no tener que trabajar en el departamento de control de calidad de Johnson & Johnson”.